La tecnología: Nuestra aliada para aprender Segunda publicación

Miércoles 27 Enero, 2021 8:16 pm

TEMPUS FUGIT

Tan solo una semana antes de las elecciones de los municipios escolares de primaria y secundaria, nuestro país transita por caminos y situaciones políticas sumamente complejas que, seguramente, nos han llevado a una profunda preocupación e incertidumbre. Nuestras alumnas se preparan para un futuro como ciudadanas, libres de elegir y de tomar decisiones para su futuro personal y social, y han de aprender que los sistemas democráticos requieren permanente fiscalización y vigilancia ciudadana, más allá del tradicional voto obligatorio.

Se ha escuchado y comentado el papel de las nuevas juventudes en la definición de los últimos acontecimientos políticos, quizá en concordancia con aquella hipótesis humanista que prescribe los deberes de cada edad: se dice que a la niñez corresponde la obediencia, a la juventud la rebeldía, a la adultez o madurez la austeridad y, a la esfera del adulto mayor, la adaptación. Por supuesto, aquí hablamos de una rebeldía juvenil verdadera, congruente, lúcida y contracultural; que busca transmutar el ideal individual en acción colectiva para el bien común.

Sin embargo, aquello no es lo habitual, pues nuestra niñez y juventud se encuentra expuesta a los paradigmas y problemáticas de los nuevos medios digitales, a sus ambigüedades y contradicciones. La era de la internet y de la hiper-comunicación han traído consigo un estampido de información excesiva y dudosa, que han nublado el arquetipo construido durante siglos por la ciencia y el conocimiento, traducidos en la “búsqueda de la verdad”. Si en la Edad Media la falta de información trajo consigo fantasía y miedo, la sobre información en estas primeras décadas del siglo XXI fungen un rol análogo. Por otra parte, el exceso de equipamiento digital nos ha llevado a ser individuos no solamente dependientes de la tecnología sino seres “protéticos” (de “prótesis”), esto es, el paulatino reemplazo de nuestras capacidades mentales y físicas por máquinas.

Los nuevos retos educativos en el contexto de las llamadas “clases virtuales” (inexacto binomio de términos puesto que nunca hemos dejado de relacionarnos con personas reales en lugar de robots o programas informáticos) deben cavilar sobre estas y otras consideraciones, a fin que permitan a nuestras alumnas poder enfrentarse a la vorágine de repentinos cambios; que puedan formarse en personas con entidad, nervio y sustancia, capacitadas en los entornos digitales pero atentas a servir al prójimo y a la sociedad. En fin, que puedan desarrollar sus sueños y convicciones sin temor.

El 23 de noviembre recordamos el fallecimiento de Henriette Aymer de La Chevalerie, la Buena Madre, cofundadora de la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, que supo conllevar su misión religiosa y su vida mística con las problemáticas de su época, ejemplo de vida que nos exhorta a materializar nuestros sueños e ideales mientras nos enfrentamos y convivimos con las circunstancias.

Exponemos nuevamente para ustedes una selección de trabajos realizados en clase por nuestras alumnas. Deseamos que los nuevos tiempos nos sean propicios para poder celebrar nuestro venidero Bicentenario con optimismo y construir juntos un mejor futuro que nos alumbre a todos.

 

Pedro Rodríguez Chirinos

Arequipa, noviembre del 2020